2 de enero de 2020

Imacec de noviembre (-3,3% a/a) confirma que impacto de corto plazo del estallido social ha sido algo menor de lo esperado

El registro fue levemente mejor de lo que se esperaba. Para diciembre estimamos que la actividad habría tenido un crecimiento anual nulo, con lo que el PIB del año habría cerrado con una expansión levemente por sobre el 1%.

El Imacec de noviembre (-3,3% a/a) da cuenta de una recuperación parcial de la actividad (1% m/m desestacionalizado), luego de la brusca caída en octubre producto de la crisis social. El registro fue levemente mejor de lo que se esperaba (Santander -3,5; Bloomberg: -3,5; EEE: -4%) y estuvo incidido por el funcionamiento todavía parcial de algunas actividades –comercio y servicios— y por una base de comparación exigente en minería, que hizo que la variación anual del Imacec minero llegara hasta -5,1% a/a. 

Los indicadores sectoriales y de empleo del INE conocidos esta semana ya mostraron que el impacto de corto plazo del estallido social en la actividad era algo menos intenso de lo que se preveía. Así, el sector manufacturero, lejos de contraerse, mostró una moderada expansión (3,2% a/a). A su vez, en su comunicado de hoy, el Banco Central destaca que junto con las manufacturas, la construcción aportó positivamente a la actividad del mes. Por su parte, la tasa de desempleo del trimestre móvil terminado en noviembre mostró un leve retroceso respecto del período previo (6,9% vs. 7%), dando cuenta de que la creación de empleos mantuvo su dinamismo luego del estallido. 

Estos antecedentes sugieren, por una parte, que el sector externo de la economía –ligado a las manufacturas y que no ha sido afectado por disrupciones directas– podría tener un buen desempeño en los trimestres que vienen, favorecido por un mejor escenario internacional y un tipo de cambio real más depreciado. Por otra parte, la inercia de los grandes proyectos de inversión y de la actividad inmobiliaria le darán soporte, por algún tiempo, tanto al empleo como a la construcción.  

Para diciembre estimamos que la actividad habría tenido un avance mensual de más de 2% y un crecimiento anual nulo. Con ello, el PIB del año habría cerrado con una expansión levemente por sobre el 1%, su menor registro desde 2009. Para este año, las perspectivas para el crecimiento se mantienen acotadas y dependerán en gran medida del desarrollo del escenario político.