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17 Junio 2026

¿Qué hace un banco cuando detecta una operación no habitual o sospechosa? Los procesos detrás de la prevención de delitos financieros

El monitoreo de transacciones, los procesos de debida diligencia y la colaboración con autoridades son algunas herramientas que utilizan las instituciones para prevenir delitos financieros.

¿Qué hace un banco cuando detecta una operación no habitual o sospechosa? Los procesos detrás de la prevención de delitos financieros

 En la vida cotidiana, millones de transferencias, pagos y movimientos financieros se realizan cada día de manera normal. Sin embargo, detrás de esas operaciones existe un trabajo permanente que busca detectar actividades no habituales o sospechosas que podrían representar riesgos para los clientes, las instituciones financieras o el sistema financiero en su conjunto. 

 ¿Qué es una operación no habitual? 

Una operación no habitual es un depósito o transferencia recibido por un monto que no es acorde a la operativa típica de un cliente o a su perfil. En caso de que la operación esté por realizarse (por ejemplo, si un cliente se presenta en caja para realizar un depósito o el banco ha recibido una transferencia desde el extranjero, pero todavía no ha abonado los recursos en la cuenta del cliente) y es por un monto no habitual, la norma exige que el cliente presente una Declaración de Origen de Fondos (DOF) con los datos y documentos que acrediten la licitud de la operación. En caso de no hacerlo, los recursos no deben recibirse o deben regresarse al banco emisor de la transferencia.  

 Por otro lado, si un cliente ya recibió fondos (por ejemplo, una transferencia en CLP desde otro banco en Chile) por un monto que no corresponde a su perfil y no se cuenta con una DOF, se genera una investigación que puede derivar en un Reporte de Operación Sospechosa (ROS) a la Unidad de Análisis Financiero (UAF) que es la autoridad competente. 

 ¿Cómo monitorean los bancos las transacciones? 

Para ello, las entidades financieras cuentan con sistemas de monitoreo, controles internos y equipos especializados que analizan alertas y patrones transaccionales que se apartan del comportamiento habitual de una cuenta o cliente. Cuando una operación requiere revisión, se activan procesos de análisis que consideran distintos antecedentes antes de determinar los pasos a seguir. 

 Este trabajo no depende de una sola herramienta. Los modelos de prevención combinan monitoreo de transacciones, procesos de debida diligencia, revisión de alertas, gestión de riesgos y coordinación entre distintas áreas especializadas. El objetivo es identificar oportunamente señales que puedan requerir una evaluación más profunda y actuar conforme a la normativa vigente. 

 ¿Qué ocurre cuando una operación requiere revisión? 

Cuando una operación presenta características que justifican un análisis adicional, se aplican procedimientos internos destinados a recopilar antecedentes, evaluar el contexto y determinar si corresponde adoptar medidas adicionales conforme a las políticas y obligaciones regulatorias de cada institución. 

 La revisión de operaciones es una práctica habitual dentro de los sistemas de prevención de delitos financieros y busca resguardar tanto a los clientes como a la integridad del sistema financiero. 

 La colaboración con las autoridades forma parte integral de este proceso. En Chile, las instituciones financieras deben cumplir obligaciones regulatorias específicas y cooperar con los organismos competentes cuando corresponde. Al mismo tiempo, deben resguardar la confidencialidad de las investigaciones en curso y la protección de la información de sus clientes. 

 ¿Cómo protege esto a los clientes? 

En Santander Chile, la protección de los clientes forma parte de una estrategia permanente de prevención y control. El banco cuenta con mecanismos de monitoreo y revisión diseñados para identificar señales de alerta, proteger a sus clientes y contribuir a la integridad del sistema financiero. Además, opera bajo una política global de tolerancia cero frente al delito financiero y mantiene procesos de fortalecimiento continuo de sus controles y mecanismos de supervisión. 

 La creciente sofisticación de los delitos financieros ha llevado a que Santander Chile, como el resto de las instituciones financieras, refuerce constantemente sus capacidades de prevención. En este escenario, el monitoreo de operaciones, la gestión de riesgos y la colaboración entre bancos, reguladores y autoridades se han transformado en herramientas clave para resguardar la confianza en el sistema financiero. 

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