5 de julio de 2019

Actividad económica mantiene un crecimiento lento en el segundo trimestre, incidida por la minería

La minería tuvo un bajo desempeño, con una caída interanual de 2,3%. Esta cifra muestra que el débil dinamismo del sector ha ido más allá de los factores climáticos puntuales del verano y más bien obedece a que la capacidad productiva está topada.

El Imacec de mayo (2,3%) se ubicó en torno a las estimaciones de mercado (Santander: 2,3%; Bloomberg: 2,3%; EEE: 2,4%), y confirma que durante  el segundo trimestre del año la economía ha seguido con un dinamismo acotado.

La minería tuvo un bajo desempeño, con una caída interanual de 2,3%. Esta cifra muestra que el débil dinamismo del sector ha ido más allá de los factores climáticos puntuales del verano y más bien obedece a que la capacidad productiva está topada. Por lo mismo, el aporte de la minería al crecimiento seguirá siendo bajo en los trimestres que vienen, lo que recién podría comenzar a cambiar una vez que algunos de los grandes proyectos de inversión en construcción inicien producción. 

El Imacec no minero tuvo un moderado repunte, con una crecimiento anual de 2,8% y una variación mensual de 0,4%. Esto último da cuenta de una aceleración en la velocidad de expansión hasta 3,5%, en torno a su tendencia, por lo que las brechas de capacidad se mantienen. De acuerdo con el Banco Central, detrás de las mejores cifras de la actividad no minera se encuentra el aporte de los sectores de servicios, que han mostrado un mayor dinamismo que el resto de los sectores desde comienzos de año. Esto es coherente con lo observado a nivel internacional, donde se ha evidenciado una desaceleración de las manufacturas –afectadas por la guerra comercial– compensada justamente por la actividad de servicios. Por otra parte, los datos sectoriales del INE mostraron que en mayo se produjo un repunte de las manufacturas y del comercio en Chile. En el primero, habría incidido la reactivación de la producción de metanol debido a las mayores internaciones de gas desde Argentina. De ser este el caso, podríamos observar mayores niveles de actividad manufacturera en lo que resta del ejercicio. En el caso del comercio, el repunte es consistente con algunos signos de mejora en el mercado laboral, donde los últimos datos han mostrado un repunte del empleo (1,4% a/a en mayo) y los salarios (2,3% a/a real en mayo).

Si bien el crecimiento de los sectores no mineros fue más positivo que en meses previos, aún no es claro que esto pueda marcar un punto de inflexión. El escenario externo se mantiene complejo y las tensiones derivadas de la guerra comercial están lejos de disiparse. A nivel local, las expectativas privadas han seguido retrocediendo y la recuperación del mercado laboral es todavía muy incipiente. Los datos disponibles para junio (generación eléctrica: -1,7% a/a, exportaciones hasta la tercer semana: -10,5% a/a, importaciones en el mismo lapso: -16,4% a/a e IMCE sin minería: 46,5), apuntan a un crecimiento acotado, algo por debajo de 2,5%. De darse este resultado, el segundo trimestre cerraría en 2,3% y el primer semestre alcanzaría una expansión de solo 1,9%.