8 de noviembre de 2017

Mostrando alta volatilidad, IPC de octubre (0,6%) sorprende al alza y diluye posibilidad de baja en la TPM

El dato de octubre se explica por aumentos puntuales, en particular el alza de ciertos alimentos, las tarifas eléctricas y productos específicos del IPC SAE. Sin embargo, los datos desagregados siguen dando cuenta de que las presiones inflacionarias se mantienen acotadas.

El IPC de octubre tuvo una variación mensual de 0,6% (1,9% a/a) (gráfico 1), lo que constituye una importante sorpresa al alza respecto de lo que esperaba el mercado (EEE 0,2%; EOF 0,2%, Forwards: 0,25% y BBG: 0,30%) y se ubica por sobre nuestra proyección (0,4% m/m). A diferencia de septiembre, tanto los Alimentos (0,9%) como la Energía (2,0%) presentaron un importante incremento, reversando las caídas de dicho mes (-0,6% y -0,3% ). EL IPC SAE experimentó una variación positiva (0,3%) (gráfico 2), pero muy incidida por productos puntuales que representan alzas transitorias como Paquete Turístico (11,1%) y Gasto Común (4,8%), lo que en su conjunto explican dos tercios de la variación del IPC SAE.

En relación a nuestra estimación, las sorpresas inflacionarias (desviaciones en la incidencia) se concentraron en productos de la división Alimentos, en particular Carne de Pollo (+0,03%), Pan (+0,02%) y Carne de Vacuno (+0,02%), además de Paquete Turístico (+0,05%) y Gasto Común (+0,04%). Todas sorpresas al alza que explican nuestro error de estimación, aunque cabe hacer notar que nadie esperaba un registro tan alto, en particular, nuestra proyección estaba en la parte alta de las estimaciones de la EEE de octubre.

En lo referente al índice de difusión, un 57% de los productos experimentó subidas de sus precios respecto del mes previo. Esta cifra, si bien es mayor que el año pasado, está por debajo de los registros 2015 y 2016 (62%).

Otros aspecto relevante es que en septiembre el bajo crecimiento del Imacec (1,3%) vuelve a mostrar una brecha que se amplia, y si bien para octubre se espera un registro más alto (por sobre 3,5%) el mayor dinamismo está fuertemente incidió por el sector minero. La generación eléctrica del norte grande en octubre fue 13,1% a/a, lo que anticipa que la minería se habrá expandido por sobre el 10% en aquel periodo. Dicho sector tiene baja incidencia sobre la brecha de actividad relevante para evaluar presiones inflacionarias, por lo que un mayor crecimiento impulsado solo por la minería no garantizará un cierre efectivo de la brecha de actividad.

Para noviembre proyectamos -0,1%-0,0%, explicado por factores estacionales y dando cuenta de reversiones de las sorpresas de octubre. Así vemos un importante riesgo que la inflación de noviembre sea negativa, aunque alzas en las gasolinas ayudarán a compensar lo anterior, ya que esperamos aumentos de los precios luego del fuerte repunte que ha experimentado este combustible en los mercados internacionales, así como incrementos en el precio de ciertos alimentos como los limones. En diciembre estimamos una variación mensual entre 0% – 0,1%, lo que da cuenta que las presiones inflacionarias de mediano plazo se mantienen muy acotadas.

La sorpresa al alza en el IPC de octubre y la alta volatilidad que muestra el indicador vuelve a generar ruido para el Consejo del BCCh. Si bien el Imacec de septiembre confirma que la recuperación de la economía es frágil y la inflación sigue por debajo del rango de tolerancia, creemos que el Consejo del BCCh mantendrá la TPM y buscará recabar mayores antecedentes, en particular para la inflación, antes de volver a considerar una posible baja en la tasa. Teniendo en cuenta lo anterior, y con la idea de que los próximos registros de actividad mostrarán un mayor dinamismo (octubre y el primer trimestre en particular), se diluye la opción de ver un nuevo recorte en la tasa de referencia. Esto a pesar que es posible ver inflaciones muy bajas en los dos últimos meses del año, en parte por reversiones de las alzas de octubre. Así, la TPM debería mantenerse invariante por un periodo prolongado.