8 de mayo de 2018

Inflación de 0,3% estuvo sobre las expectativas del mercado

La sorpresa al alza de la inflación de abril, sumada a mejores datos de la actividad, a la depreciación del peso y al fuerte aumento del precio del petróleo en las últimas semanas, comienzan a configurar un cambio para la tendencia inflacionaria.

La variación mensual del IPC de 0,3% en abril estuvo algo por sobre nuestra proyección (0,2% m/m) y por sobre lo estimado por la mayoría del mercado (EEE: 0,2% ; EOF: 0,1%; forwards: 0,1%; BBG: 0,1%). Con este registro, la variación anual del IPC subió a 1,9%, aun por debajo del rango de tolerancia del Banco Central. En tanto, el IPC subyacente (que excluye alimentos y energía), también tuvo un alza de 0,3% con lo que su variación anual se mantuvo en 1,6%, todavía bastante lejos de la meta del instituto emisor.

En el mes, destacaron alzas en las divisiones Alimentos (0,4%; 0,085 pp de incidencia), Vivienda y Servicios Básicos (0,7%; 0,096 pp de incidencia) y Salud (1%; 0,067pp de incidencia). Dentro de la división Vivienda, destacaron el alza en el precio de los arriendos y de las tarifas eléctricas. En línea con lo que esperábamos, y contrariamente a lo que estimaban otros agentes del mercado, la incorporación de la nueva metodología de cálculo de la tarifa eléctrica que recoge los cambios introducidos por la Ley de Transmisión Eléctrica de 2016 (Ley N° 20.936) implicó un alza de 0,7%. Este ítem explicó una parte importante de las sorpresas para el mercado, que en su mayoría apostaba por una baja de la tarifa.

Más allá de la cifra inesperada de abril, se empieza a configurar el esperado punto de inflexión para la inflación. La economía ha ido consolidando un mayor dinamismo que augura un cierre de holguras de capacidad en algunos trimestres. El dato de Imacec conocido ayer, da cuenta de una velocidad de expansión de los sectores no mineros de 4,6% en el primer trimestre del año, bastante por sobre el crecimiento potencial de la economía. Por otra parte, el fortalecimiento global del dólar ante las perspectivas de una normalización monetaria más rápida por parte de la Fed, ha significado una sustantiva depreciación del peso, de más de 6% en las últimas dos semanas. Si bien esto era parte de nuestro escenario central, y también estaba incorporado en el último IPoM del Banco Central, la velocidad a la cual ha ocurrido ha sido más intensa que lo esperado. A lo anterior, se suman las presiones que han surgido debido al incremento en el precio del petróleo que -en conjunto con el debilitamiento del peso- llevarán a que las bencinas experimenten alzas en sus precios a los máximos permitidos por el MEPCO durante al menos cinco semanas.

Net/Net:

La sorpresa al alza de la inflación de abril, sumada a mejores datos de la actividad, a la depreciación del peso y al fuerte aumento del precio del petróleo en las últimas semanas, comienzan a configurar un cambio para la tendencia inflacionaria. Estimamos que la inflación converja de manera algo más rápida hacia la meta de 3% que lo estimado hace un mes. Con ello, la probabilidad de que el Banco Central adelante su proceso de alza de tasas aumenta. Previamente, nuestro escenario base consideraba que el primer incremento se produciría el primer trimestre del próximo año. Con los nuevos antecedentes, no descartamos que ello ocurra hacia fines de este año. En este contexto, a la apertura del hoy, las tasas swaps experimentaban un alza significativa.