21 de septiembre de 2017

El valor de la colaboración

El desafío está en seguir apoyando y profundizando la construcción de redes internas y la transferencia de conocimientos entre los distintos actores, para hacer de nuestra red de pymes una base sólida de crecimiento del país.

Escrito por:

María Florencia Etcheber

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Un emprendedor es, por naturaleza, un constructor de redes, habilidad crítica para el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas. La colaboración y la transferencia de conocimiento entre emprendedores, autoridades, grandes empresas, universidades permite aumentar su productividad y fortalecer su sustentabilidad financiera.

Ejemplo de esto es el impacto de la creación de los Centros de Desarrollo de Negocios. Un trabajo conjunto del Ministerio de Economía con la Unión Europea y la CEPAL que desarrollaron una red nacional de 50 centros de asesorías y mentorías. El resultado: han trabajado con más de 12 mil pequeñas empresas, creando 2.000 nuevos empleos y ventas por casi $23.000 millones.

En línea con facilitar el progreso de las pymes y emprendedores de Chile y, buscando ser parte de esta colaboración, Banco Santander y la Asociación de Emprendedores de Chile (ASECH) se unieron para potenciar la generación de redes, la transferencia de conocimientos e instalar iniciativas en la agenda pública. En solo cinco meses hemos convocado a más de 6.000 emprendedores en Arica, Iquique, Antofagasta, Coquimbo, Valparaíso, Santiago, Talca, Concepción, Temuco, Valdivia, Puerto Varas y Puerto Montt, con el fin de tratar temas como las mejores alternativas de financiamiento según el ciclo de vida del negocio o cómo tener un flujo de caja en orden. A esto se suman las más de 2.000 pymes y emprendedores que han participado en Conversaciones Work/Café, espacios para compartir, entre otros, experiencias y mejores prácticas.

Chile ha hecho lo propio, convirtiéndose en una economía abierta al mundo, que ha construido redes de largo plazo. Tiene 26 acuerdos comerciales con 64 mercados, que representan el 64,1% de la población mundial y el 86,3% del PIB global. Sin duda un avance que nos permite comercializar con quienes están en las grandes ligas, aunque no podemos quedarnos solo con la mirada puesta en el exterior. Ahora el desafío está en seguir apoyando y profundizando la construcción de redes internas y la transferencia de conocimientos entre los distintos actores, para hacer de nuestra red de pymes una base sólida de crecimiento del país.

 

Publicado en Diario Pulso.