4 de mayo de 2017

El sueño americano (en Chile)

Los inmigrantes tienen más años de educación que el promedio nacional, se desempeñan en todos los sectores de actividad, y su tasa de desempleo es menor, lo que da cuenta que el extranjero llega para trabajar.

Escrito por:

Gabriel Cestau

Economista senior Banco Santander

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Todavía nos llama la atención ver a una persona de distinta etnia caminando por la calle o la diversidad de idiomas y acentos que se pueden escuchar mientras se viaja en Metro. Lo que sucede es que entre 2004 y 2015 los inmigrantes casi se duplicaron, pasando de 1,5% de la población total a 2,8%. Es un crecimiento explosivo del que nos tenemos que hacer cargo, pero a la vez es un proceso completamente normal que viven todos los país estables como el nuestro. A modo de ejemplo, la población inmigrante en los países de la OCDE promedia 13%, y en países como Australia llega hasta 28%.

Es de esperar que sigan llegando muchos más extranjeros a Chile en las próximas décadas, y el gran desafío que tenemos es planificar desde ya cómo los vamos a integrar a nuestra cultura, más allá de los aspectos meramente económicos. A veces tenemos temor de que los de afuera vengan a quitarnos nuestros trabajos. Aunque es una aprensión razonable, es generalmente falsa en la gran mayoría de los estudios. De hecho, hoy la gran amenaza para las labores de baja calificación no son los extranjeros, sino los robots. Por el contrario, hay muchas áreas donde necesitamos mano de obra calificada de la que no disponemos. ¿Qué estamos haciendo para atraer personas altamente calificadas? No estoy seguro de que les estemos facilitando su acceso, y sin lugar a dudas debemos avanzar hacia un sistema más eficaz de revalidación de estudios.

Según sabemos, los inmigrantes tienen más años de educación que el promedio nacional, se desempeñan en todos los sectores de actividad, y su tasa de desempleo es menor, lo que da cuenta que el extranjero llega para trabajar. Sin embargo, a veces sufren dificultades para formalizar sus vínculos laborales, por lo que tenemos la tarea de modernizar el sistema de visas para facilitar la contratación.

Finalmente, debemos tener en cuenta que en Chile la población está envejeciendo rápidamente y no nacen suficientes niños para reemplazar a la población actual. Por lo mismo, necesitamos de los inmigrantes que vienen a trabajar con nosotros para sacar adelante al país, y enriquecer además nuestra cultura.