27 de julio de 2017

Los pilares internacionales

Los pilares que sustentan el próspero panorama externo para nuestro país son economías desarrolladas con crecimientos favorables, una China pujante que maneja su desaceleración económica, y bancos centrales con políticas monetarias expansivas. Pero, ¿son pilares sólidos o están agrietados?

Escrito por:

Álvaro González

Economista senior de Banco Santander

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Durante las últimas semanas, la evolución de las variables externas ha sido positiva para Chile. El cobre ha alcanzado precios por sobre 2,8 US$/lb; el índice de condiciones financieras de la Fed de Chicago llegó a su mínimo de tres años, lo que habla de un escenario optimista, y los flujos siguen llegando a la región.

Así, a grandes rasgos, los pilares que sustentan el próspero panorama externo para nuestro país son economías desarrolladas con crecimientos favorables (en particular su sector industrial), una China pujante que maneja su desaceleración económica, y bancos centrales con políticas monetarias expansivas. Pero, ¿son pilares sólidos o están agrietados? Realicemos una rápida revisión.

China ha tenido un buen primer semestre con crecimientos del orden de 6,9%. Sin embargo, así como su producto se expande, también lo hace su ratio de PIB a deuda, que según el IIF (The Institute of International Finance) estaría por sobre 300%. A todas luces no es sustentable y sigue incubando riesgos financieros importantes.

Por el lado de las economías desarrolladas, si bien no han respaldado sus niveles de actividad en base al apalancamiento, su transitorio éxito puede verse perjudicado por los desafíos de índole político para el mediano plazo. La Unión Europea tendrá que realizar una negociación exhaustiva con el Reino Unido, donde el sector real se puede ver afectado si el acuerdo al que se llegue mermase las relaciones de los bancos de la isla con los del continente. Mientras, en Estados Unidos los problemas del Presidente Trump continúan y comienzan a socavar su capital político, impidiendo seguir su programa de gobierno -cuyo más claro ejemplo ha sido la imposibilidad de derogar el programa Obamacare, lo que dificulta seguir con puntos clave de la agenda como la reforma tributaria, el programa de infraestructura y la ampliación del techo deuda.

Por su parte, la Reserva Federal seguiría su proceso de normalización de la política monetaria, aunque con ruido en el camino. Algunos senadores republicanos buscan quitar grados de libertad a la Fed, mientras que la actual presidenta puede ser reemplazada en 2018 por la administración Trump.

En base a lo anterior, vale entonces la pena preguntarse si los pilares finalmente cederán o podremos confiar en ellos.

 

Publicado en Diario Pulso.