3 de febrero de 2017

Emergentes en 2017: Vamos de nuevo

2017 está partiendo de una forma igual de interesante que el año pasado. En un mundo donde las medidas proteccionistas amenazan a parte importante de Asia y Latam, las valorizaciones (precio/utilidad) siguen favoreciendo a emergentes

Escrito por:

Juan Luis Gaete

Subgerente Inversiones Banco Santander

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Hubiera sido extraño partir 2016 con una visión positiva para el mundo emergente. El petróleo caía hacia la zona de USD 25, poniendo en entredicho a Rusia, México y países del Medio Este; la bolsa china se desplomaba y sus autoridades reaccionaban de forma diaria a los problemas en los mercados; Brasil se enfrentaba a una crisis política y económica donde no se vislumbraban soluciones fáciles, y todos temían a una Fed que comenzaría a elevar las tasas. Difícil era imaginar que el año terminaría con emergentes rentando 8,6%, mientras que los desarrollados un mero 5,3%.

 

La explicación no está en que las cosas hayan mejorado en Brasil o que China haya dejado atrás sus problemas, porque esos desafíos se mantienen. Las bajas tasas en el mundo, las altas valorizaciones en los desarrollados, y mejores cifras macro  hicieron que los inversionistas buscaran retornos (“search for yield”), y en ese escenario, los emergentes cumplían con gran parte de los requisitos. En general estaban baratos, con aumento de las proyecciones de utilidad de las compañías y tasas atractivas (¡positivas!) en su deuda.

 

2017 está partiendo de una forma igual de interesante que el año pasado. En un mundo donde las medidas proteccionistas amenazan a parte importante de Asia y Latam, las valorizaciones (precio/utilidad) siguen favoreciendo a emergentes: para equipararse con mercados desarrollados, los emergentes tendrían que elevarse 26% desde los precios actuales, con desarrollados terminando planos en el año (P/U de 15,7 veces versus 21,4 veces de los primeros). Dado que es una zona más riesgosa es difícil que esto suceda, pero incluso considerando el descuento promedio de la última década, los emergentes pueden fácilmente subir 8,5% más que sus pares desarrollados. Otro punto a tener en cuenta es que en el período desastroso para emergentes (agosto 2015 a febrero 2016), iniciando con la depreciación sorpresa del Yuan y terminando con el repunte de Latam, el descuento fue de 11% adicional al descuento promedio de emergentes durante la década pasada. Gracias al rally de los desarrollados post elecciones en EE.UU. y la corrección de emergentes, hoy ese descuento adicional es 8%, algo no tan alejado del “ofertón” de inicios de 2016. ¿Es una apuesta segura? Claro que no, hay riesgos importantes asociados a la inversión en estos países, pero como todos sabemos, riesgo y retorno van de la mano.