6 de abril de 2017

Echarle pa’ delante

Abril será particular, con festivos poco habituales, pero de ahí en adelante el resto del año se ve más próspero, y no sería raro que a fines de 2017 estemos creciendo sobre 2,5%.

Escrito por:

Álvaro González

Economista senior de Banco Santander

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El lunes 3 conocimos el primer Informe de Política Monetaria (IPoM) del año y el segundo bajo el liderazgo de Mario Marcel. En esta oportunidad, más allá de descontar un nuevo recorte en la tasa rectora, las principales noticias están en la actividad interna.

Por un lado, el Banco Central ajustó a la baja el crecimiento para el presente año, dejando el rango entre 1,0%-2,0%. Tras esto hay dos razones: (i) la menor producción minera y los incendios que golpearon a la zona centro-sur, factores puntuales y no condicionantes del crecimiento a lo largo del año, y (ii), aunque con una menor relevancia, el débil comienzo de año que ha resultado ser más aletargado de lo estimado. Frente a este panorama, el crecimiento esperado por el ente emisor para el 1T sería nulo en términos anuales.

Afortunadamente, el escenario externo se ve bastante mejor, con socios comerciales que de cara a lo que resta de 2017 mostrarían mayor dinamismo, en especial el sector manufacturero. Pero además, los principales riesgos para la economía internacional parecen haber disminuido. En efecto, la Reserva Federal realizará alzas graduales y anunciadas en las tasas de referencia; China ha logrado controlar la salida de capitales, manteniendo su crecimiento, mientras que de a poco aborda los intentos por desapalancar su economía y, por último, el Brexit ha sido enfrentado con calma, a la vez que las promesas que apuntaban a aumentar el proteccionismo o a medidas populistas han perdido fuerza.

Además, hoy contamos con un mayor valor estimado para el precio del cobre, 15% más alto que en 2016. Una buena noticia, porque trae diversos efectos positivos en inversión, balanza comercial y producto para nuestro país.

Así, si bien el primer trimestre no será del todo alentador, lo mejor es que pasó, y ya no vale la pena llorar sobre la leche derramada. Abril será particular, con festivos poco habituales, pero de ahí en adelante el resto del año se ve más próspero, y no sería raro que a fines de 2017 estemos creciendo sobre 2,5%. Pero cuidado, esto no hay que darlo por descontado, porque primero es necesario ordenar más la casa y, en buen chileno, echarle pa’ delante.

 

Publicado en Diario Pulso.