12 de enero de 2017

Conocernos mejor

Es clave profundizar y perfeccionar nuestras estadísticas, porque para la toma de decisiones es muy importante contar con la información más detallada

Escrito por:

Gabriel Cestau

Economista senior Banco Santander

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Dicen que sólo hay una construcción humana que se puede distinguir desde la luna: es la Gran Muralla china. Se trata de una magnífica obra de ingeniería, cuya longitud supera en más de tres veces la extensión del borde costero chileno. Pero, ¿qué habría pasado si la hubiesen levantado sin una idea matriz y sin las consideraciones estratégicas oportunas? Habría sido una edificación inútil, ineficaz y endeble. De igual modo, para construir un país se requiere de una hoja de ruta clara y una implementación adecuada. Para lograrlo, es imperioso disponer de toda la información relevante, para así conocer el camino por el que se transita. De otra forma, nos moveríamos mucho, pero sin realmente avanzar.

En Chile, en particular, necesitamos mejores estadísticas de inversión. Sabemos que la formación de capital apenas creció en el último año, luego de dos períodos de contracción. Sin embargo, no es fácil determinar si estas se originaron en la esfera pública o privada, porque esta información no es proporcionada adecuadamente. A modo de ejemplo, el Gobierno en la Ley de Presupuesto 2015 decidió hacer un esfuerzo de inversión, incrementando los gastos de capital en más de 20%. No obstante, la formación de capital se contrajo 4,2% ese año. Hoy, es difícil establecer si la inversión pública pudo amortiguar el descenso de la privada o si simplemente su relevancia fue tan marginal que no tuvo ningún efecto.

De forma similar, los datos sobre la formación de capital por sector de actividad tienen un rezago de al menos dos años. Por lo tanto, ya en 2017, la última cifra de la que disponemos corresponde a 2014. Así, y a pesar de lo importante que es la explotación de cobre en nuestro país, no tenemos certeza sobre cuál ha sido la incidencia de la inversión minera en la inversión total ni de su desempeño en los dos últimos años.

Es clave entonces profundizar y perfeccionar nuestras estadísticas, porque para la toma de decisiones es muy importante contar con la información más detallada y actualizada posible. Y es que si no nos preocupamos de estos aspectos, corremos el riesgo de planificar el futuro desconociendo el presente, con la posibilidad de equivocar el camino.

 

Publicado en Diario Pulso.