22 de febrero de 2018

Cobre, dólar, pero… ¿qué más?

Si bien en lo fundamental la mayor fortaleza del peso se explica por las últimas tendencias en el precio del cobre y del dólar a nivel global, ha habido un ajuste mayor influido por expectativas más optimistas para nuestra economía y ajustes de cartera

Escrito por:

Álvaro González

Economista senior de Banco Santander

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Una posible explicación es que la actual fortaleza del peso esté reflejando la mejora en las perspectivas para nuestra economía, más allá del impulso que experimenta por el repunte en el precio del cobre.
Durante 2017 el tipo de cambio (CLP/USD) se apreció aproximadamente $55, y en lo que va del año dicha tendencia continua.

Desde enero hasta la fecha nuestra moneda se ha fortalecido $25 con respecto al dólar. Este ajuste es, en gran parte, explicado por el repunte en el precio del cobre y la debilidad general del dólar en el mundo.

En ese mismo período, el precio del cobre pasó de cotizarse en US$/lb 2,6 a US$/lb 3,2 (+23%) y es natural pensar que, dada la importancia del metal rojo en nuestras exportaciones (50% aproximadamente de las exportaciones nominales), un mayor precio del cobre derive en una apreciación del peso. Mal que mal, es una inyección directa de dólares a nuestra economía. Según nuestros cálculos, en lo que va del año han ingresado aproximadamente US$230 millones.

Por otro lado, a pesar del proceso de alza de tasas por parte de la Fed, el dólar a nivel internacional pasa por un período de debilidad global. Por lo tanto, es esperable que en el caso de una economía sin grandes desbalances macroeconómicos y tipo de cambio flexible, como la nuestra, su moneda se aprecie.

Sin embargo, es probable que la apreciación del peso haya ido más allá de lo que sugieren estos dos fenómenos y podría existir un tema particular con nuestra moneda. El peso no sólo se ha fortalecido con respecto al dólar, sino que además frente a otras monedas de países similares que también han visto mejoras importantes de sus términos de intercambio.

Una posible explicación es que la actual fortaleza del peso esté reflejando la mejora en las perspectivas para nuestra economía, más allá del impulso que experimenta por el repunte en el precio del cobre. Esto podría exacerbar el movimiento bajista de la moneda en el corto plazo, en especial si este viene acompañado por una entrada de dólares a la economía provenientes de flujos financieros.

Si bien en lo fundamental la mayor fortaleza del peso se explica por las últimas tendencias en el precio del cobre y del dólar a nivel global, ha habido un ajuste mayor influido por expectativas más optimistas para nuestra economía y ajustes de cartera.